miércoles, 18 de noviembre de 2015

El poder de las redes sociales

En estos días convulsos, hoy más que nunca deberíamos exigir la responsabilidad en el uso de las redes sociales. Si algo tienen éstas a su favor es su inmediatez, pero en momentos de conflicto internacional deberían ser usadas con máxima cautela. Basta con que la agencia EFE o Europa Press publique una noticia de impacto (por citar algunos medios de referencia) para que la información fluya a velocidad de vértigo por todo el mundo. Pero basta también con que un "listillo" quiera encender los ánimos, para que provocando  a los corazones sensibles con palabras apasionadas, sus artículos corran como la pólvora de perfil en perfil simplemente por el hecho de tocar la fibra en momentos de horas bajas. 

Tristemente, lo peor es que la intención de algunos de estos gurús no es meramente su visión romántica de la vida, sino que aprovechan su pluma y la ocasión para ganar popularidad en las redes sociales con la única intención de monetizar sus propios proyectos.


En cuanto a los medios de comunicación oficiales, en un momento en que publicaciones y desmentidos se amontonan en el timeline de los perfiles de la prensa internacional debería prevalecer la profesionalidad por encima de premuras. La impaciencia por ser los primeros en dar la noticia o el matiz más desgarrador solo lleva a generar mayor confusión.

Ahora más que nunca debemos aplicar nuestra responsabilidad en las redes sociales


La historia del mundo se repite una vez y otra vez. Abandonemos la credulidad, la ingenuidad y la buena voluntad de sillón. Seamos honestos y valoremos los textos que escribimos desde nuestro portátil antes de lanzarlos al mundo.
En estos momentos es recomendable dejar a un lado las ideologías y apelar al sentido común, solo bastaría darle un repaso a la historia para tener un criterio objetivo, aunque... eso sí, su complejidad no haría más que confundirnos más.


Invertir hechos demostrados con evidencia histórica confunde al público. Mezclar opinión con hechos reales para así dotar de cierta veracidad a lo escrito o contado en un medio de comunicación, debería ser penado y multado por manipulación. Aunque claro, qué juez se mete en este jardín con la que nos está cayendo. Además la única herramienta para no dejarnos manipular es que nos documentemos bien a través de los mil medios que tenemos a nuestro alcance hoy en día. Y sobre todo contrastar, sin dejarnos llevar por ídolos mediáticos, facebookeros o tuiteros que solo quieren potenciar su marca personal.

En la mano de quiénes nos cuentan los acontecimientos estamos, por eso debemos exigir rigor


No os dejeis engañar, durante una temporada vamos a ver pasar muchas opiniones como balas cruzadas delante de nuestras narices (válgame el símil). Y si como opiniones se presentan, bienvenidas sean, pero no admitamos como cátedra toda publicación que a cualquier iluminado le de por colgar en su blog o red social. Ni siquiera los periodistas se ciñen al rigor de los hechos. No lo olvidemos, ellos son el cuarto poder... y las redes sociales no han hecho más que fortalecer su autoridad, para bien y para mal.



En fin, esta es mi reflexión tras estos días tristes, y estas son las consecuencias negativas de esta aldea global que es internet.


Responsabilidad en las redes sociales por flecossueltos
Responsabilidad en las redes sociales

Este artículo fue escrito tras el atentado de la sala Batallan en noviembre de 2015.





2 comentarios:

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